lunes, 18 de febrero de 2008

¿Cómo una persona a la que ni siquiera conocí, consiguió llegar a mí de tal manera?

Como un día dijiste: Día de la Luna de nuevo...

Y es la Luna quién hoy vuelve a mí, con su imagen observándome desde la ventana. Preciosa está, alzada en un cielo de tono celeste, ése mismo que la colocó ante mí cuando ni siquiera conocía su nombre.

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